martes, 12 de febrero de 2013

Ya lo dijiste todo...


Soltaste cada palabra del modo menos esperado por este receptor, hoy la tremenda agonía tendrá que transformarse en hielo; no hubo palabras profundas, no hubo poesía ni vulgaridad ¿que puedo decir al respecto? no hubo más que una sincera despedida de alma a alma, de corazón a corazón, no tuve ganas de luchar y disfrazar de vos mi timidez, como explicarte la majadería que rondaba en mi y se apoderaba de mis pensamientos, la trifulca entre adoración y encono; y te expresaste, del modo más firme, obligándome a acatar la rotunda decisión de desterrar tu corazón del septentrión hacia un lugar donde no podría estar yo, y, otra vez, mi corazón tendrá que supurar lo que quedó del rose de nuestras pieles, hoy frío por cierto; pero yo no lo busqué, y conocí la, algunas veces, aflicción de encontrar algo cuando uno no busca, salud! brindo por eso! ¿Tendré que mentir y decir que soy feliz por volver a destapar la botella de la soledad que tenía reservada para el chin chin del día final? todo vale, espero no verte brindando con ella en la barra del bar sin que sea tu decisión, porque conocerás el secreto de vivir como vivo y mi destino es mío y en lo que a mí respecta no habré de legártelo... Pero puedo entenderte, son culturas distintas y no es extraño que una vez más no estamos en la misma sintonía, ni siquiera en el mismo tono, vos cantás en MI, yo siempre, aunque no muy a gusto, canté en SI, pero sin exagerar, cuando me levante de este DO bemol, cantaré a la felicidad en RE, por haberme encontrado tocando la melodía que yo compuse, con la letra que me dicte el corazón... y ya sin la obligación de endulzar tus oídos. Vos vas a navegar y navegar hasta al fin poder anclar en aguas dulces de algún puerto austral, donde una vez más dirás adiós a la memoria de alguien más que sólo quiera tu felicidad. Yo, rogaré a Dios no romper las cuerdas de mi amiga de madera que en esta cita me invitó a cantar.
Hasta pronto.

Sinceramente...


Sinceramente creí que ibas a venir vos, sin necesidad de que vaya a buscarte, no lo niego, entre otros efectos esperados también estaba ese, pero no, no hubo más que nada; como verás, todo este tiempo estuve a la expectativa de cosas que, quizás por mi ansiedad, no sucedieron; fue entonces que me tragué el orgullo una vez más y te escribí, sólo para que sepas que existo, que no me fui, que siempre estuve, solo me hice invisible para escuchar lo que hablabas de mi durante mi ausencia, pero no alcancé a escuchar mi nombre de tu voz, tampoco te vi, y aunque creo en el regreso de las cosas cuando mueren, no encontré en mi jardín la alegría de tu mirada, entonces entré y cerré la puerta con llave, caminé hacia la mesa y estaba vacía, no del todo, sólo había un cenicero lleno de colillas y cenizas, pero significó tanto, relacionándolo con lo ocurrido (orden significativa), no volví a encender un cigarrillo hasta acabada la siesta, caminé hasta mi alcoba y al recostarme resonó dentro de mi otra orden significativa: "cambiá el colchón" acompañada de "redecorá el cuarto", ¿será para tanto?. Me levanté con el teléfono que me invitaba a una fiesta y rechacé, pero acabé asistiendo por la fuerza de la perseverancia de mis amigos y, a pesar de verme ebrio, patético, payazo, ridículo y mil adjetivos peyorativos más, hubo un momento donde la música y yo nos reencontramos, fue el único momento en el cual estuve callado, y entre la nostalgia de mis tiempos de sensatez y sinceridad, de la más humilde, conmigo mismo, me vi en el compromiso de tomar una decisión, pues resonó en mi cabeza la orden: "¿que hay de mi?", y así estoy, todavía pensando que hago conmigo, que actividad realizar para enriquecer mi alma, que zapato usar en este camino rocoso, si llevo o no reloj y si vale la pena mirar para atrás. No busco respuestas donde se que no las hay, o saldré a encontrarlas, en el peor de los casos, pero a la expectativa ya no he de quedar, sobre todo cuando aún hay una cuota de sentimientos... aunque ya estoy acostumbrándome a las cosas inconclusas.
A veces creo que la vida nos sorprende cuando nos cansamos de esperar por algo nuevo y decidimos aceptar la rutina como parte inexorable de nuestras vidas.


Mientras la espera se agota y se extingue la impaciencia, comienzan a manifestarse cambios rotundos en la armonía no del todo alcanzada, desvirtuando nuestras direcciones y dando lugar al curso de nuevas experiencias.



Pero mi espera no se agota, para que voy a mentirte, y así nunca voy a escuchar el canto de la sirena, como algunos prefieren llamarlo. Tampoco descarto la posibilidad de cambiar de actitud, pero para eso tengo que darme cuenta de cuales son las partes de mi que molestan a los demás, y los demás podrían ser un poquito más solidarios y decirme en que fallo (no puedo adivinar), vos no lo hiciste y por eso estamos como estamos... tampoco quisiste abrir tu alma, preferiste mostrarte como una persona orgullosa que no tolera perder y a la vez no se aferra al amor, con estas cualidades no debería estar pensando en vos, pero, sin embargo, por como soy yo, lo hago; no se que me atrae, si es el misterio, al no saber si realmente sos así o fingís, o la perseverancia y el orgullo de pensar que puedo ganarte, ¿y si fuera sólo eso? creo que si fuera así y las cosas cambiaran, me aburriría y olvidaría todo, convirtiéndome yo nuevamente en el malo, pero no, hay algo más, y ese algo tengo que descubrir, por eso a veces pienso que es injusto decir adiós... pero ya no te acercás, ya no soy algo indispensable y es más, hasta creo que ya te aburriste de mi, y mirá que busqué soluciones eh, traté de inventar códigos con vos pero parece que no resulta, vos nunca hiciste ese esfuerzo... y a veces me pregunto el "porqué" de tantas cosas que creo que nunca voy a tener respuestas.



A veces me digo: "ya fue suficiente" pero me acuerdo de cosas y no puedo ser tan terminante, así que creo que voy a acercarme pronto.

Llueve.

Olor a tierra mojada... sabor a labios mojados... temor a heridas mojadas... temor a que el diluvio cree heridas mas grandes que las ya cicatrizadas... alivio al confesar... con las manos abiertas se da... con las manos vacías se recibe... con los brazos abiertos y las palmas de las manos apuntando hacia la lluvia se humedece el pecho... un pecho que supo ser desierto, supo cerrarse y secarse... para que al amanecer las gotas de la lluvia hicieran crecer los brotes casi marchitos que bajo la arena se ocultaban. Se que fui, soy y seré una marioneta en el alba... pero hoy para mi no es ni será solo eso, el esternón lo dice y el plexo solar lo confirma. Ganas de sumergirme en el río... ganas de volver a ver la lluvia caer... ganas de cantar, dibujar, escribir y decir... pero son solo palabras... no creas en las palabras... siéntelo ahí en donde lo siento... solo conoce al emisor... solo así será verdad.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Acacias



No puede ver,
no puede respirar.
Tenia el mismo brillo de tus ojos al mirar
y asi regar las acacias con agua de mar,
fin del mal...
Alegria vuelve a caminar.
Sabras mejor que ella,
veras si es una estrella.
Hoy deberias dejarte llevar...
hacia ningun lugar.
En tus jardines volver a pintar
tus alegrias
y poder cantar
en los brazos de los brazos de los brazos
los silencios de cien años sollozando...
Todos occisos ya sonreiran

la creciente potencia de volar con una pluma artificial.
Joan.http://www.facebook.com/joanevoloficial
Corrientes, 28 de Marzo de 2012.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Samsara...


Si no supiera, si nadie me hubiese advertido, si no hubiese comprobado que las cosas fluyen y todo se desvanece, el dolor de seguro sería mas fuerte.
La vida, la injusticia, la mentira, la falta de piedad... que nada de eso nos consuma y nos atropelle.
Si la situación nos sobrepasa debe ser que no tenemos el suficiente auto-control para no identificarnos ¿o no?
¿Cuantas veces te cansaste de solo sembrar para que el viento arrastre al mas allá lo que pudo haber sido tu cosecha?
Quizás se deba a eso de tanto esperar... el que espera desespera y por ahí desesperaste, si, perdiste la esperanza. Lo bueno de la desilusión es eso, la des ilusión, el despertar. Quien sabe...
Tengo verdades a medias, muy pocas de ellas experimentadas y otras tantas de biblioteca. Se que alguien dijo alguna vez "no hay que imponer certezas" ¿Y como hacerlo con una existencial rutina y la apariencia de un ser errante? ¿que autoridad? ¿que respeto? como si algo de eso importara.
Sin embargo la conciencia, la unidad, la humildad parecen ser atractivas, al menos desintoxicantes... y es por no enviciar la mente de recuerdos y asignaturas pendientes que ya no se ni lo que digo... perdón compañero del mi mismo, señor de mi propio ego por escribir y no hacerme responsable, posiblemente me excuse en que hace ya algún tiempo que no me brota de adentro un renglón, pero es que de un tiempo hasta hoy encontré en la pluma una herramienta nociva, cuantas veces escribí publiqué y luego de hacerlo rogué para que a nadie se le ocurra leer.
Me retiro a la actividad... a dar al mundo lo que es del mundo, a dar al cuerpo lo que es del cuerpo, y así voy, una vez mas, postergando, en innecesarias actividades, lo que es útil para el alma.
¿Samsara?
Samsara.

Haribol


Todavía recuerdo la tarde en que te conocí... No se si fué en agosto o septiembre, sólo se que apareciste de repente, no pude ver cuando llegabas, cuando reaccioné te estabas sentando junto a mi. Recuerdo también que me preguntaste si tenía algo para comer, yo en ese momento de emociones, con el alma, te brindé lo poco que tenía, no se si te acordás pero te dije -mirá que soy vegetariano- vos me dijiste -nos vamos a llevar bién entonces- ¿te acordás? Llevabas flores a Krishna y una flauta colgando. Te pregunté que estabas haciendo -celebro janmashtami- me dijiste y no te pedí explicaciones porque confié en la expresión de bondad de tus ojos. Te conté que escribo canciones, vos me miraste y me dijiste -¿de amores perdidos?- yo te dije que si, entre otras cosas (querías escucharme cantar, lo percibí). Te acompañé un tramo y te repetí que si me necesitabas podías contar conmigo, que yo estaba siempre a esa hora en ese sitio, vos me dijiste -lo se- y te fuiste; me extrañó que no estabas con nadie y aunque no te había visto antes, me solté como si te conociera de toda la vida. ¿Te acordás cuando nos volvimos a ver? cantamos juntos y caminamos hacia el río; tu sensatez y mi lógica parecían escaparse una de otra, como si habláramos diferentes idiomas, yo buscaba encontrar un punto de unión entre tus frases y las mías, era tan difícil llegar a vos, por un momento creí que eras de libra, porque en mi experiencia los librianos y piscianos no se llevan bien, no se entienden y no llegan a un acuerdo fácilmente, pero se que a vos no te importaba. Hubo algo que me llamó la atención "tu apuro" como si nunca tuvieras tiempo, tampoco sabía en que momento ibas a aparecer; puedo jurar que me sentía incómodo con un ser extraño e impredecible que aparecía en mi vida y se iba y volvía sin tener nada en común conmigo, porque no había nada que nos identifique hasta el momento en que me abriste tu alma y conocí tu fe, tus amores, historias y miedos, tu paz y espiritualidad. Yo te escuchaba y no hablaba, pero te toqué y sentí que eras de carne y hueso (o de algún material parecido) comprendí así que no eramos tan distintos, los dos eramos seres humanos, con culturas y formaciones diferentes y, aunque no me busques más, todavía celebro los pocos puntos de encaje que pudimos encontrar entre tu fe casi supersticiosa (para mi) y mi constante soberbia de creerme mi propio Dios (para vos) aunque a veces me pregunto, por irónico que parezca, si no fue al revés. Te acompañé unas cuadras y me preguntaste si quería acompañarte a tu templo, como si nadie más pudiera verte, cosa que dudo, y pude haber ido, pero me cohibí al ver la caravana de rosa y naranja que te seguía cantando y tocando una especie de atabaque o bongo, esa noche no pude dormir, pero te seguí viendo, como si me estuviera enamorando, escuchaba tus canciones y los pensamientos sobre vos me conducían al insomnio. Harekrishna: mentí si alguna vez dije que no traté de interpretarte, mentí también si alguna vez dije que no dejé de ser yo para intentar conquistarte, no mentí sobre mi historia, mi dolor, mi sencillez de gatos con cinco patas, como vos tampoco mentiste al hablar de las cuatro cabezas de Brhama (Dios). y si decidiste, decidís o decido no vernos más, te pido que siempre tengas presente que nunca he de olvidar tu mensaje de amor y paz, que no es muy distinto al que aprendí de Siddharta y Jesús. Krishtina: amiga mía de esos días y reina de mis zafadas fantasías, te escribí esta carta porque es la única forma de sentirme comunicado con vos, y aunque hoy no puedo verte te recuerdo con alegría. Espero que hayas llegado bien, yo por mi parte voy a seguir frecuentando los mismos lugares donde nos encontrábamos, los mismos días, por si se te ocurre volver, aunque mas no sea unos segundos para conversar. Se que te vas a sorprender al verme, me creció el pelo, ya no me rapo la cabeza... y bueno, quien sabe, hasta el próximo encuentro o desencuentro. Un abrazo y un beso. ¡Haribol!
Joan Evol.-

OTRA CANCIÓN SIN TERMINAR


Frente a la mesa, solo, a media madrugada y el ruido del silencio me obliga a imaginarla: ¿seras azul o blanca? ¿seras celeste o o rosa? ¿seras amor o miedo? ¿alegre o revoltosa? ...
Escribir una canción significa mucho mas que cantar por cantar... es un compromiso que asumí para con la verdad.
Que me hace imaginar que no tengo inspiración, que me lleva a imaginar que es tan solo otra canción si solo canto mi verdad, aunque no lo creas, parecerá egoísta, pero prefiero hacerlo solo...
Nadie mas que yo; una pluma y un papel; una taza de café, otra noche sin dormir intentando transmitir todo lo que siento: solo quiero ser feliz. El reloj marca las seis... Otra canción sin terminar.
Es muy tarde para mi, veo mis parpados caer. Pronto te despertaras, con el sol iré a dormir ¿Quien velará mis sueños hasta que pueda despertar otra vez frente al papel comprometido a terminar?
Escribir una canción significa mucho mas que cantar por cantar... es un compromiso que asumí para con la verdad.
Que me hace imaginar que no tengo inspiración, que me lleva a imaginar que es tan solo otra canción si solo canto mi verdad, aunque no lo creas, parecerá egoísta, pero prefiero hacerlo solo...
Una pluma y un papel; una taza de café, otra noche sin dormir intentando transmitir todo lo que siento: solo quiero ser feliz.
El reloj marca las seis...
Otra canción sin terminar.
¿Será otra canción sin terminar?
Joan Evol.-